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7 razones para tener a esta rubia en tu vida

No es Marilyn, ni Cameron Díaz, ni Paltrow, ni Witherspoon, ni Edurne… Ni falta que le hace. Esta rubia no es peligrosa, pero vale más que todas ésas juntas y un puñado más. Inma, que así se llama esta mujer única, es uno de esos descubrimientos que haces en la vida, como sin querer, de los que nunca quieres desprenderte. Un cruce casual en un trabajo que no llegamos a compartir, fue el principio de “una hermosa amistad” como dijo aquel gendarme inolvidable a un inolvidale Rick.

Y ahora se va, a empezar una vida que se merece y que ya le tocaba. A una nueva vida en la que sus nuevos compañeros no saben la suerte que han tenido, a hacer, en parte, lo que le gusta hacer. Otra de nuestras pasiones en común: escribir.

Sé que es Ley de Vida. Sé que es para mejor. Sé que no estará muy lejos. Pero se va y yo me resisto. Como diría otra rubia de la que soy fan, ella #seestáhaciendoilusionesyleestánquedandopreciosas. Y se van a cumplir, pero nosotros nos quedamos un poco flojos sin ella. Flojos de ánimo y flojos de calidad. Sin ella y sin todas esas cosas que trae “de serie”, cada mañana, muy temprano, desde Getafe a nuestro trocito de mundo en Madrid.

  1. Tan pequeña y tan grande. Si tuviera que definir a Inma diría que es”La más grande” como aquella otra, pero guardada en un cuerpo muy pequeño, aunque lleno de empatía, amor propio, esfuerzo, apoyo, compañerismo y con una sonrisa enorme, que últimamente echamos algo de menos.
  2. Ella, yo y la hipocondria. Ahora nos deja solas a esa hija de puta y a mí. ¿Quién va a entender mi locura a partir de mañana?¿Con quién voy a compartir los miedos, la angustia, la vergüenza y hasta el ridículo que acompaña a las que somos así, y se nos va la cabeza? La gran C nuestro anatema y nadie como nosotras mismas para reírnos de los numeritos que montamos o imaginamos y que tienen impresionada a la Comunidad Sanitaria española.
  3. Esa pluma, que le encanta utilizar. Nuestros debates sobre si esto se escribe así, si la Fundeu dice esto o aquello. Nuestra indignación contra la RAE que con la aceptación de almóndiga acabó para nosotras y perdió nuestro respeto para siempre, aunque ahora se empeñe en desmentirlo. Ella siempre utiliza el término exacto, tiene la medida justa y la estructura adecuada. Es una de esas pocas personas que mantiene mi fe gramatical y ortográfica en la Humanidad. Nuestro querido Blog ha sido una forma de canalizar ese picor de dedos que se siente cuando TIENES que escribir.
  4. Y ese olfato… para la noticia. Sus horas de hacer la cena en casa han sido fuente inagotable de inspiración para identificar oportunidades de perchas para nuestro equipo, siempre atenta a la actualidad y a la relevancia de cada tema, su recorrido, el mejor enfoque y la forma correcta de proponerlo al medio o al periodista indicado. ¿Qué mas se puede pedir?¿Qué vamos a hacer sin ella?
  5. Amor por el periodismo. En esto se resumen los dos puntos anteriores. Eso también nos une. La nostalgia por el trabajo de calle y al pie del cañón, en los medios, antes de pasar al “Lado Oscuro” de la profesión. Lo peor es haberlo vivido y saber lo divertido que es. Somos periodistas de corazón, pero la vida nos ha llevado por otros derroteros, en los que hemos intentado hacer algún pinito, para que la morriña no se convierta en absoluta frustración. Por eso, las dos y un par de locas más nos lanzamos a un proyecto maravilloso, a punto de cumplir ya tres años, en el que hemos volcado mucha ilusión y todas las ganas del mundo, y que nos ha dado tantas alegrías. Gracias, cielo, sin ti no sé si habría sido posible. O, por lo menos, no habría sido igual
  6. Los años que vivimos peligrosamente con un cliente tremendo que marca para siempre. Momentos surrealistas, situaciones increíbles, encuentros sin sentido… Y tanto trabajo. Aprendimos mucho, aunque a bofetadas. Eso sí, una experiencia como esa, une para siempre. Ella dominaba el trabajo, tenía todo en la cabeza, pero nunca llegó a entender ni a aceptar que aquello fuera así. Es normal. Un alma buena, sabia y sincera no encuentra sentido a algo como aquello. Una condena de más de diez años de la que nos libramos, por fin.
  7. Un himno que huele a cerveza es parte de lo que nos deja como legado. Todo un símbolo de nuestra historia reciente y de nuestras vivencias. Un manifiesto y una declaración de intenciones que, al menos de momento, hemos conseguido mantener, echándonos una mano. Seguir aquí, con la cabeza alta y sin rendirnos. Nada menos. Ole mi rubia.

Y podría seguir, pero me pongo triste. Lo peor de todo esto es no haber sabido mostrar a todos lo que es Inma. Su valor, su talento, su ilusión, sus capacidades únicas y, sobre todo, ELLA.

Yo sí lo vi. Y muchos otros también. Es tan grande en ese cuerpo tan pequeño…

¡A por ellos, rubia! Déjalos impresionados. A nosotros nos dejas un poco solos. No te vayas del todo.

Hasta la próxima entrada.